¿Cuál es el origen de los lápices de grafito?

 
STAEDTLER polygrades

En el siglo XVI se descubrió en las montañas de Escocia una sustancia hasta entonces desconocida, que tenía un brillo similar al plomo.

Poco después se descubrió que si aquella materia se insertaba en utensilios de madera o metal, servía de material de escritura.

No obstante, en contra de lo que se pensaba en un principio, en el año 1789 un químico sueco demostró que esa sustancia no era plomo, sino que más bien se trataba de carbón cristalizado, es decir, grafito, que por ser un material muy escaso y, en consecuencia, costoso, se mezclaba con azufre y arcilla, y más tarde también con materiales sintéticos.

Según la fórmula, se podían variar las graduaciones con temperaturas de cocción próximas a 1.100 grados.